La Sorprendente Ribera Del Río Hondo

El río Hondo es frontera y corredor en medio de la selva. Hace 250 años fue utilizado como vía fluvial para sacar el preciado palo de Campeche, que saqueaban en la región. Cien años más tarde, los mayas de Yucatán lo usaron para introducir de contrabando las armas con las que combatieron al gobierno mexicano durante la guerra de castas. Posteriormente fue también una ruta ideal para transportar el chicle natural (del árbol del chicozapote), la caoba y otras maderas preciosas. Hoy, además de frontera, sigue siendo una avenida acuática flanqueada aún por extensas arboledas, donde el viajero encuentra hermosos manantiales, arroyos, cenotes y lagunas, todos ellos muy poco conocidos. Aparte, en Subteniente López, muy cerca de Chetumal, está el principal cruce fronterizo con Belice.

SUBTENIENTE LÓPEZ - LAGUNA MILAGROS - SACXÁN - EL PALMAR - LA UNIÓN

Para esta ruta la base de operaciones más adecuada es también Chetumal. Desde la capital quintanarroense casi todos los puntos de este trayecto están a menos de 50 kilómetros de distancia. Sobre la autopista que sale de Chetumal rumbo al poniente están los accesos a la Laguna Milagros, Subteniente López y la Zona Libre de Belice. Después, es preciso seguir por la carretera federal 186 rumbo a Escárcega, Campeche.

  
Cruce fronterizo con Belice   Todo un oasis, Laguna Milagros

Tras la desviación a Bacalar y Cancún son 6 kilómetros hasta el poblado de Ucum, donde se dobla al sur para tomar la carretera paralela al río Hondo. Los balnearios están en los primeros 25 kilómetros. Se continúa sobre la misma vía otros 61 kilómetros para llegar hasta el pueblo fronterizo de La Unión, donde termina la ruta. La carretera fronteriza no es de alta velocidad. Tiene algunos topes y baches. Hay señalamientos suficientes a lo largo del camino.

ZONA LIBRE DE BELICE (SUBTENIENTE LÓPEZ)

Ocho kilómetros al poniente del centro de Chetumal parte el camino que conduce 3 kilómetros más adelante en dirección hasta el poblado fronterizo de Subteniente López. Desde hace 40 años ahí se encuentra un puente sobre el río Hondo que lleva a Belice. Para cruzarlo a pie o en automóvil no hace falta pasaporte, porque del otro lado, antes de cruzar la garita de acceso a Belice, está la famosa Zona Libre. En esta zona, las docenas de comercios existentes ofrecen sus mercancías libres de impuestos. Los hay que venden perfumes, ropa y accesorios de vestir (sobre todo para dama), bebidas alcohólicas y cigarros, alimentos enlatados y mil mercancías importadas del extremo oriente. Muchos chetumaleños van con frecuencia para aprovisionarse de todo tipo de cosas. Además, la zona cuenta con dos grandes casinos y en fecha próxima se espera que lleguen más. En sus elegantes interiores uno podría pensar que se encuentra en Las Vegas, salvo por el detalle que meseros y croupiers siempre
hablan un español fluido. Hay centenares de máquinas tragamonedas, mesas de black jack, póker y ruleta, entre otros juegos y atractivos. Estos casinos abren las 24 horas y reciben pesos, dólares estadounidenses y dólares beliceños. Su cercanía con el centro de la capital quintanarroense permite afirmar que Chetumal es la única ciudad mexicana con casinos.

MEXICANOS, BIENVENIDOS A BELICE.

A la derecha de la Zona Libre sigue el camino que conduce a Orange Walk, Corozal y al interior de Belice. Los viajeros mexicanos no requieren visa para entrar a aquel país, pero si llevan automóvil están obligados a comprar un seguro.

LAGUNA MILAGROS.

Cinco kilómetros al poniente del ramal a Subteniente López, sobre la misma carretera de salida de Chetumal, se encuentra el poblado de Huay Pix, que se extiende desde la carretera hasta la orilla de esta laguna. Ahí hay varios restaurantes y un balneario que funciona también como trailer park, en donde el visitante puede alquilar kayacs o contratar paseos en lancha (lo mismo durante el día, que por la La laguna invita a compartir un momento romántico ¡ Qué mejor que disfrutar al máximo! noche, según reza un anuncio que ofrece "paseos románticos a la luz de la luna"). Esta laguna es otro de los espectaculares cuerpos de agua de la zona. Se extiende a lo largo de 3 kilómetros y en su parte más ancha alcanza los 2 000 mil metros. En fechas recientes ha sido escenario para competencias locales y nacionales de canotaje. La quietud de su superficie la convierte en un excelente espacio deportivo, mientras que los distintos tonos de azul de sus aguas hacen de ella un paraje fuera de serie.

SACXÁN

Una vista más de estos exquisitos alrededores

 

Sacxán, un escondite perfecto.

Seis kilómetros al poniente de Huay Pix hay que tomar el paso a desnivel para seguir por la carretera federal 186 rumbo a Escárcega, Campeche. Otros 6 kilómetros más adelante por esta vía se sitúa el poblado de Ucum, donde hay que dar vuelta a la izquierda (sur) para tomar la carretera paralela al río Hondo.
Desde Ucum son alrededor de 5 kilómetros hasta este poblado, que amerita la parada para visitar su mirador. Éste consiste en una torrecita de madera, cuya ubicación sobre una pequeña loma garantiza una vista excelente, tanto del territorio adyacente de Belice como del propio río Hondo y sus humedales aledaños. Una serie de escaleras permite acercarse hasta la misma orilla del río. En días de poca afluencia turística el mirador puede ser durante horas patrimonio exclusivo de los observadores de aves.

EL PALMAR

Un kilómetro al sur de Sacxán, por la misma carretera ribereña se llega a este poblado, que cuenta con el encantador Balneario El Manantial. Este lugar es un centro recreativo ejidal con amplios espacios cubiertos de árboles, jardines
y bancas. Ahí nace un pródigo manantial, cuyas aguas inusitadamente transparentes llenan un estanque artificial fabuloso para echarse un chapuzón. A este centro no le falta un agradable restaurante campestre que ofrece cervezas y refrescos fríos, además de diversos platillos preparados con pescado.

Sobre la misma carretera el viajero encontrará otros rincones excelentes para disfrutar del agua dulce. Fuera de temporadas vacacionales y fines de semana, suelen estar deliciosamente solitarios. Dos kilómetros al sur de El Palmar está un paraje que algunos lugareños llaman La Palma, donde un arroyo ofrece aguas clarísimas para refrescarse bajo la fronda de los árboles. A 17 kilómetros de ahí, sobre el mismo camino, está el caserío de Álvaro Obregón, donde está un lugar llamado precisamente El Balneario, con algunas albercas alimentadas por las aguas de un limpio arroyo que corre a un lado.

Transparentes aguas que incitan a la paz El arroyo La Palma

 

LA UNIÓN

Este otro pueblo fronterizo está 61 kilómetros adelante de Álvaro Obregón, sobre el río Hondo. El cruce a Belice se hace ahí en cayuco. Aunque es un punto bastante remoto, bien vale la pena llegar hasta él para visitar el cercano Cenote del Cocodrilo Dorado, situado a unos cuatro kilómetros al noreste.

Es un lugar extraordinario. Su amplio espejo de agua, de aproximadamente 100 metros de diámetro, es de un brillante color azul cobalto. A diferencia de los cenotes del resto de la península de Yucatán, éste se encuentra al pie de una pequeña serranía, de modo que el relieve permite verlo mejor. La pared pétrea que lo rodea por todo un lado alcanza los 70 metros de altura y es considerada como el mejor sitio de todo Quintana Roo para practicar rappel. Al atardecer, son todo un espectáculo las nubes de murciélagos que salen de dichas paredes para realizar sus recorridos nocturnos.

      
Paisaje típico del río Hondo   La Unión, toda una cultura fronteriza

TURISMO ALTERNATIVO.

El sur de Quintana Roo es, sin duda, un lugar extraordinario para pueblear. En general, los buenos caminos permiten que el viajero se desplace sin contratiempos en su propio automóvil o en transporte público que normalmente no falta. La variedad de parajes y lugares mágicos que uno encuentra en los rumbos de Chetumal, Bacalar, la ribera del río Hondo o la costa del Caribe recompensan todos los esfuerzos realizados para recorrer la zona.

Existe también otra manera de conocer la Gran Costa Maya mediante las distintas ofertas que hay de turismo alternativo. Pocas partes de México son más idóneas para actividades de viaje no convencionales, dado que el entorno natural es fascinante y siempre acogedor (bueno, hay que admitir que a veces sí hace bastante calor y los mosquitos pueden ser una verdadera molestia).

      

Son muchas las actividades que pueden practicarse, entre las que destacan buceo y esnórquel; bicicleta de montaña, caminata y trekking; canotaje en canoa o kayac, senderismo interpretativo y observación de aves; convivencias en comunidades mayas, etcétera. Digamos que no es lo mismo conocer Xcalak como una mera playa, que como escenario de una experiencia de buceo libre o scuba, ni es lo mismo conocer el Cenote del Cocodrilo Dorado como mero espectador que haciendo un descenso con cuerdas por sus paredes. Igualmente, la laguna de Bacalar puede disfrutarse mucho más sobre la fluida placidez de un kayac que desde la orilla. Aparte, hay sitios, como la selva, que se vuelven mucho más cercanos y menos inhóspitos cuando se cuenta a la mano con un guía que conduce a los viajeros en un recorrido sobre bicicleta de montaña, o cuando el guía descubre al hocofaisán o muestra el brillante plumaje del tucán, que para el viajero inexperto pueden pasar inadvertidos en medio del follaje. Una agencia que ofrece servicios de turismo alternativo en Chetumal es Mayan World Adventures, Avenida 5 de Mayo 110, entre Lázaro Cárdenas y Plutarco E. Calles, colonia Centro,Tel.: (983) 833 25 09. www.mayanworldadventures.com