Caribe Mexicano
Laguna Guerrero

Laguna Guerrero


De Oxtankah es preciso regresar hasta la glorieta con la escultura amarilla y negra del Saxofón que esta a un kilómetro al sur de Calderitas. Ahí hay que doblar al norte rumbo a Laguna Guerrero y Raudales. A 7 kilómetros de la glorieta esta una desviación que a mano derecha conduce a la playa Punta Lagarto, a 8 kilómetros de ahí. En dicho lugar el manglar se abre y deja un pequeño espacio de arena para quienes quieren gozar con las aguas de la bahía. Por lo demás el sitio es bastante rustico y apenas cuenta con servicios de restaurante, sobre todo en vacaciones y fines de semana.

Desde la desviación son otros 13 kilómetros hasta el poblado de Laguna Guerrero. Ahí, el viajero encontrará algunos servicios además de embarcaderos para esto hermoso cuerpo de aguas salobres que se extiende en su parte principal por casi 10 kilómetros. A mitad del caserío, junto a la laguna se encuentra uno de los sitios más interesantes de esta ruta. Tiene un titulo formal largísimo: Centro de Atención y Rehabilitación de Mamíferos Acuáticos del Área Natural Protegida Estatal “Santuario del Manatí-Bahía de Chetumal”, pero todo el mundo lo conoce simplemente como El Corral de Daniel, porque ahí vive desde hace tres años el manatí de este nombre, bajo el cuidado de don Eladio Juárez. El corral no tiene más de 20 metros de largo por 10 de ancho. A los lados hay una suerte de muelle y un mirador elevado desde donde es posible admirar a Daniel.

La historia de Daniel es rara, pero esperanzadora. Fue encontrado recién nacido (con todo y cordón umbilical) en septiembre de 2003. Como estaba abandonado se le dieron   cuidados maternales. Lo alimentaron con una leche especial importada de Florida y al cabo de casi dos años, cuando ya estaba en edad de ser destetado, lo soltaron en el medio silvestre. Sin embargo Daniel prefería la compañía de los humanos y una y otra vez regreso hasta que se dieron cuenta de que su vida estaba ahí en su corral. La visita al lugar es formidable. Además de poder admirar a Daniel, don Eladio da una explicación muy bien informada sobre los manatíes y los esfuerzos que diversos organismos públicos y privados, de índole nacional e internacional, están haciendo en la bahía de Chetumal para sostener el santuario de estos pacíficos mamíferos en peligro de extinción. La visita no cuesta nada y se puede hacer en horas razonables dice don Eladio.